Introducción a la trazabilidad alimentaria (y 3)

La trazabilidad en el etiquetado.

El objetivo principal del etiquetado de los productos es el de facilitar la elección de los consumidores, proporcionando información suficiente y auténtica sobre el producto.

Desde el punto de vista de la trazabilidad, toda esta información debe acompañar el producto y estar disponible en cualquier punto de la cadena de producción y comercialización.

Es cada vez más común la posibilidad de obtener información que va mas allá de conocer la procedencia geográfica de los alimentos (en la carne de vacuno se indica el país de nacimiento, el país de cría y el país de sacrificio, y para el pescado, la zona de captura).

Mediante un smartphone podemos introducir un código alfanumérico en una base de datos, o mediante lectura de un código QR, y cada vez existen más métodos, más fiables y más rápidos para comprobar estos datos y evitar el fraude.

El etiquetado e identificación es imprescindible para garantizar la trazabilidad.  La interrelación de todos los registros de etiquetado realizados a lo largo de la cadena alimentaria permitirá conocer, para un determinado producto, todas sus características “de la granja a la mesa”

 

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4 pensamientos en “Introducción a la trazabilidad alimentaria (y 3)

  1. ¿Cómo puedo cerciorarme en la tienda que un alimento congelado no ha sufrido una “ruptura de la cadena de frío” y recongelado posteriormente?

    • Mediante inspección visual: si el alimento no está envasado (por ejemplo rabas de calamar, filetes de pescado, etc) se podría observar la cantidad/grosor de hielo que tiene en su superficie (no confundir con el glaseado); si el alimento está envasado deterioro/arrugamiento/falta de integridad del cartón. En general procesos de congelación-descongelación o de ruptura de la cadena del frío ocasionan la formación de hielo o escarcha sobre las superficies.
      También existen envases activos e inteligentes (ver nuestro post sobre envases activos e inteligentes ) sobre todo envases inteligentes como por ejemplo una etiqueta que cambia de color si se ha roto la cadena de frío, o las hay en forma de semáforo (con los 3 colores).
      No obstante, esta medida que claramente beneficia al consumidor, cuenta a veces con la oposición de las marcas comerciales, que verían depreciarse sus productos seguramente por culpa de terceros. El problema está en garantizar en TODA la cadena de distribución hasta el punto de venta no sólo que no se rompa la cadena de frío, sino que los productos ultracongelados estén siempre a temperaturas inferiores a -18ºC.

      • Pero a mi conocimiento, no existen envases inteligentes con indicadores de rompimirnto para productos ultracongelados (-18°C) Tan sólo para productos frescos (0° a 5°C), estoy en lo cierto? Gracias.-

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