Pollo y Salmonella: una relación íntima

 El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) ha emitido recientemente una alerta sanitaria por un brote de Salmonella que ha dejado al menos 278 enfermos en 18 estados.  El brote de salmonelosis tiene su origen en una serie de productos elaborados a partir de pollos infectados con esta bacteria en tres instalaciones de la empresa Foster Farms en el estado de California.

Hace una década hubo una polémica en los Paises Bajos en los que se proponía envasar los productos de pollo con un etiquetado en el que se advertía del peligro de no cocinar los suficientemente bien este producto crudo, dado el riesgo de contener microbios patógenos. Finalmente no se llegó a realizar este etiquetado por no provocar una alarma social innecesaria.

La clave de todas estas alarmas es mucho más natural de lo que puedan pensar algunos. La realidad es que la carne en general y la de pollo en particular contiene una elevada carga microbiana de manera inevitable y natural, independientemente de su calidad (la calidad de la carne no implica su seguridad alimentaria)

Entre la flora microbiana de la carne de pollo es presumible encontrar patógenos intestinales como la Salmonella. En otras palabras nadie puede garantizar que, al vender un pollo, éste venga libre de Salmonella o de otros patógenos. Hay que asumir que es un riesgo asociado a la carne de pollo y, por lo tanto, manipular este producto como si siempre estuviera contaminado con Salmonella (circunstancia no segura, pero sí probable).  Por todo ello:

Holiday Turkey

  • Evitaremos la contaminación cruzada durante su manipualción o almacenamiénto entre la carne cruda y los productos ya elaborados o cocinados. El pollo (y los alimentos crudos en general) son una fuente de contaminación y ésto es importantísimo en manipulaciones dentro de la cocina. ¿Quieres saber cómo?: (http://goo.gl/8mOYtz)
  • Almacenaremos las carnes siempre en refrigeración, para evitar la multiplicación de los patógenos
  • Nos aseguraremos de que las carnes se cocinan lo suficientemente, alcanzado temperaturas que superen los 70ºC en el centro de las piezas, garantizando así la destrucción de los patógenos.
  • Recordemos que la congelación puede que no elimine a patógenos como Salmonella y que la resistencia de las bacterias al calor es proporcional al número de las mismas, es decir, a mayor número de Salmonellas, mayor tiempo o temperatura necesitaremos para garantizar su destrucción.

Si te ha gustado el post, haz clic, en me gusta en nuestra página de Facebook

Déjanos tus preguntas, tus comentarios o tus sugerencias. Muchas gracias.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s